El preacuerdo con CCOO, UGT y ASETMA consolida un modelo retributivo variable ligado a rentabilidad y desempeño operativo
Iberia y las organizaciones sindicales CCOO, UGT y ASETMA han alcanzado un preacuerdo para el XXIII Convenio Colectivo del personal de Tierra, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2029. El pacto cierra el ciclo de renovación laboral tras los acuerdos suscritos previamente con pilotos y tripulantes de cabina, y redefine el esquema retributivo del colectivo más numeroso de la compañía.
Desde un punto de vista técnico-laboral, el elemento central es la implantación de un sistema mixto de incrementos salariales. El texto contempla subidas consolidadas de hasta el 3,5%, vinculadas a la rentabilidad, y conceptos no consolidados de hasta el 4,5%, asociados tanto al resultado económico como a indicadores operativos. Este diseño traslada parte del riesgo empresarial al componente variable del salario y alinea la masa salarial con la evolución del margen operativo.
La introducción de pagos extraordinarios ligados a los resultados obtenidos entre 2022 y 2025, así como la recuperación de cantidades pendientes de 2021 destinadas al fondo social, refuerza la lógica de participación en beneficios. Sin embargo, el peso de los objetivos financieros y de desempeño en tierra —puntualidad, regularidad, eficiencia en rampa o cumplimiento de programación— exigirá métricas claras y auditables para evitar conflictividad interpretativa.
Implementación de teletrabajo
En el plano organizativo, el convenio incorpora hasta dos días semanales de teletrabajo en áreas susceptibles de actividad remota, con posibilidad de fraccionamiento y declaración de segundo domicilio. Esta medida afecta principalmente a personal administrativo y de gestión, mientras que los colectivos operativos —como agentes de servicios aeroportuarios o Técnicos de Mantenimiento Aeronáutico— mantienen un régimen eminentemente presencial por la naturaleza certificada y crítica de sus funciones.
El texto también introduce ajustes en dieta, tarjeta restaurante y beneficios de transporte, además de flexibilizar el régimen de billetes y ampliar derechos como el denominado “free nupcial” a parejas de hecho. En paralelo, se revisan los itinerarios profesionales y los sistemas de evaluación del desempeño, con especial atención al Grupo Superior de Gestores y Técnicos y a los TMA, figuras clave en la cadena de mantenimiento bajo normativa EASA Parte-145.
En términos estratégicos, el acuerdo aporta estabilidad laboral en un horizonte de cuatro años, un factor relevante para la planificación de flota, red y capacidad en el principal hub de la compañía, el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. La vinculación entre salario y resultados consolida un modelo de corresponsabilidad que, si bien mejora la previsibilidad de costes, dependerá de la consistencia del ciclo económico y de la disciplina operativa para sostener su equilibrio interno.
